De vuelta a la pluralidad de marcos

En mis conversaciones on-line y off-line con los indianos, me he dado cuenta de que el uso de la expresión “marco mental” puede ser confusa. El problema es doble. En primer lugar, el concepto ha sido definido y usado de formas tan distintas que antes de usarlo es necesario adelantar una definición precisa para evitar malentendidos. En segundo lugar, las definiciones más corrientes de marco mental lo presentan como un constructo monolítico, una suerte de filtro unificado o molde que produce un output común. Por ejemplo, según Lakoff, a pesar de la notable diversidad de personas que se consideran Republicanos en EEUU, todos comparten el mismo concepto metafórico de “padre estricto” que moldea su forma de pensar. De la misma manera, un único concepto metafórico -“una discusión es una guerra”- es la responsable de que tanto Demócratas como Republicanos, y todos los humanos de hecho, conceptualicemos la idea de discusión de la misma forma. Puede que esta explicación sea elefante por su potencia explicativa y lo fácil que es de comunicar, pero difícilmente captura, por así decirlo, al complejidad y las variaciones del votante republicano.

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Como veo las cosas es que hay dos aproximaciones a la ciencia y el conocimiento. Una se basa en la visión de la realidad similar a las leyes de Newton, por la cual las cosas pasan porque existen unas causas que hacen que las cosas pasen de una forma lineal. Observa el efecto, busca la causa. Reduce todo a sus partes y examínalas, porque el Universo es una máquina asombrosa y monstruosa que funciona fina como la seda bajo una conjunto de leyes naturales ocultas, listas para ser descubiertas. Si lo llevamos a las Ciencias Sociales,  se trata de buscar un factor dominante, sea este la persecución del interés propio o las condiciones materiales de las formas de producción. Esta forma de pensar ha demostrado ser muy fructífera en muchos casos, y por supuesto sigue siendo  la predominante en la actualidad. La otra perspectiva, que bebe de una visión de la realidad como la de la Teoría General de Sistemas del biólogo Ludwig von Bertalanffy, considera que cualquier organismo vivo debe ser pensado no como una máquina sino como un sistema complejo no lineal. Lo que observamos en un sistema puede que no sea el efecto lineal de unas causas, sino el resultado de un proceso por el que patrones más grandes surjan a través de interacciones entre entidades más pequeñas o simples en las que no aparecen las propiedades del sistema. Ya señalamos anteriormente que algunos años antes de que Bertlanffy publicara su libro, Weber también presentó una teoría que postula emergencia de formas sociales.

Lo que observamos en un sistema puede que no sea el efecto lineal de unas causas, sino el resultado de un proceso por el que patrones más grandes surjan a través de interacciones entre entidades más pequeñas o simples en las que no aparecen las propiedades del sistema

Si pensamos que las lógicas de los marcos inconscientes son análogos a la lógica racional y del lenguaje hablado, como hace por ejemplo Lakoff, entonces la solución lineal es consecuente. Pero esa solición no es ajena, por supuesto, a un marco determinado. El proyecto de la modernidad preconiza un ser humano regido por la razón, a la que se subordina la emoción y la imaginación. Esa pretensión, a estas altura, ya podemos decir que no es sostenible en cuanto a que tenemos suficiente evidencia empírica de la importancia de procesos inconscientes y ajenos a la racionalidad del sujeto que condicionan sus pensamientos y sus actos. Confundimos a menudo, la idea de razonar (a priori) con la de racionalizar (a posteriori). La relación entre racionalidad y sentido no sigue, desde luego, patrones lineales ni en el plano individual ni el el colectivo. Y “el mundo” no necesita de la racionalidad; no hay relación causal entre realidad y racionalidad. la realidad admite cierta racionalidad, o mejor dicho, ciertas racionalidades, pero no las requiere.

El problema de la modernidad y su racionalismo exacerbado es que no nos deja asumir nuestra parte irracional, puesto que no concibe otro camino que tratar, en un esfuerzo contraproducente, de ignorarla o reprimirla. Lo expresó muy bien aquí Cornelius Castoriadis cuando escribió:

“en el núcleo del individuo se encuentra una psique (inconsciente, pulsional) que no se trata ni de eliminar ni de domesticar; ello no sería simplemente imposible, de hecho supondría matar al ser humano”. 

Por que, hay que insistir, que el sueño moderno del sujeto racional, del homo oeconomicus es eso: un sueño más del homo simbolicus. El hombre no es un ser racional al que le puede fallar la razón, si no al contrario. No se puede decir mejor, otra vez, que Castoriadis:

“el hombre es un animal loco que, mediante su locura, ha inventado la razón. Al ser un animal loco, ha hecho naturalmente de su invento, la razón, el instrumento y la expresión más metódica de su locura”

Los sistemas de pensamiento lineales ignoran y/o subordinan la realidad que no saben explicar en términos de causa-efecto. Es lo que se conoce como buscar la llave debajo de la farola solo porque es donde hay luz. Solo una teoría de marcos en términos de sistema complejo es capaz de capturar las tensiones y las dinámicas entre lo irracional y lo racional. Para ello prestaremos atención a la imaginación, y esta será precisamente lo que me posibilitará ofrecer una propuesta realmente novedosa de management p2p. Como veremos en el próximo post, la imaginación ha sido la gran olvidada en el proyecto moderno. Pero es la imaginación la que media entre  nuestras percepciones y emociones inconscientes, con nuestro pensamiento consciente y racional. Las imágenes y los símbolos son nuestra ventana hacia esa dimensión inconsciente, como  bien vio el psicoanálisis. Las imágenes son la linterna para buscar la llave fuera del alcance de la farola. La lógica de la imaginación es esa lógica de los sueños y los mitos, en el que las contradicciones son naturales pero aun con todo emerge de ellas un sentido propio. Usaremos una perspectiva antropológica interdisciplinar que tome la imaginación como punto de partida, y que nos ofrezca algunas herramientas prácticas de trabajo para comprender la realidad humana como resultado de procesos complejos.

Por tanto abandonaremos una perspectiva lingüística, todavía heredera en exceso de los marcos modernos, por una marcadamente hermenéutica, y superaremos el dualismo mente-cuerpo mediante una triada que incorporará la imaginación como mediador entre las percepciones de nuestro cuerpo y los pensamientos de nuestra mente. Recuperaremos, en definitiva, una triada antropológica clásica (cuerpo, alma, mente) que además nos permitirá entrar en diálogo abierto con otras racionalidades, y decolonizar nuestra perspectiva sobre las organizaciones p2p. Porque si queremos pensar nuevas formas y prácticas de organización, vamos a tener que imaginarlas primero escapando de las estructuras simbólicas que han modelado nuestro presente. Como apunta aquí Emmanuel Lizcano:

“buena parte del fracaso de numerosos movimientos de emancipación se cifra en que sus reivindicaciones se alimentaban y se alimentan del imaginario de aquéllos de quienes se pretendían emancipar”

Así, no deberíamos aceptar sin un examen previo los modelos de comunidades, reales o imaginadas, que ha propuesto la modernidad, y mucho menos considerar que son las únicas posibles. Y aún más importante: si lo que queremos son relaciones p2p, lo importante no es homogeneizar la racionalidad por la que queremos estar juntos (como pretendieran todas las ideologías modernas), sino abrirnos a todas las racionalidades que nos quieran llevar a estar juntos y hacer cosas juntos. En este sentido, y en un marco no supuestamente frio y racional sino abiertamente cálido y afectivo, serán más importante las formas de las relaciones sociales, que sus contenidos. Esas formas serán el protocolo de la red, y los contenidos, lo que se transmitan en ella.  Por lo que he avanzado en mi investigación en diferentes ámbitos, las dificultades en la puesta en marcha de organizaciones p2p se deben muchas veces a esta confusión entre protocolo y contenido. Y veremos cuales son las condiciones simbólicas para que esta confusión no se de.

En este sentido, y en un marco no supuestamente frio y racional sino abiertamente cálido y afectivo, serán más importante las formas de las relaciones sociales, que sus contenidos. Esas formas serán el protocolo de la red, y los contenidos, lo que se transmitan en ella.

En definitiva, no se trata únicamente de poner en cuarentenas lógicas modernas (por ejemplo, de la identidad) para dejar de considerarlas inevitables, sino sobre todo comprender sus constructos simbólicos. Tal empresa no depende de una forma de razonar específica, sino de una  imaginación como la imaginación activa de Carl G. Jung, la imaginación creativa de Henry Corbin, la imaginación material y dinámica de Gaston Bachelard, o la imaginación radical de Cornelius Castoriadis.

Así que este es el cambio que propongo: en el eje no pondremos mayor o menor pluralidad de marcos conceptuales como los de Lakoff, sino mayor o menor pluralidad de marcos simbólicos, tomando el símbolo en el sentido más hermenéutico del término.

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Nada de esto se explica en las aulas de las escuelas de negocio, así que para avanzar tendré que exponer la manera de “leer” esos marcos simbólicos en los tres niveles de la cultura de una organización, y ver como forman un sistema complejo. Después de introducir unos conceptos y herramientas para sumergirnos en las imágenes y los símbolos de las organizaciones, estaremos en condiciones de abordar – ¡por fin! – un conocimiento ágil y aplicado para la innovación del management y de la organización.

 

BOLA EXTRA:

Seguir en la práctica los pasos de la psicología o la sociología “de las profundidades” en la organización supone un proceso incómodo pero muy fructífero, que es el de individuación, más o menos como lo entendía Jung. Implica aceptar e integrar la sombra, aquella parte que estamos reprimiendo, pero que forma parte de nosotros (a nivel individual y colectivo) aunque no nos guste. Porque realizar esa integración de los elementos tensionales (para la que Jung no encontró mejor metáfora que la de la alquimia), es la forma de no dejarse llevar por ellos, por acción o reacción. Ya he dicho en alguna ocasión que el blog de Juan está siendo un ejemplo fascinante del difícil pero fructífero proceso de individuación. En su último post no puede ser más explícito:

Lo que hace años que trato de entender es la calidad de punto de silla de todo lo interesante y también desde luego el equilibrio entre la brutalidad individual y la normalidad social. Es hora de reflexionar en serio sobre las tendencias brutales del nazi o del stalinista que anidan en todos nosotros y sobre la forma de frenarlas inteligentemente más allá de su condena constante o de la referencia acrítica sobre el populismo como el ogro que nos desvía de la única senda por donde puede ir la civilización

17 comentarios en “De vuelta a la pluralidad de marcos

  1. @antonio Muy interesante. No creo que la racionalidad no pueda expresar la complejidad (al revés, la complejidad es una racionalización que parte de e incorpora lógicas lineales acción-reacción) y no estoy seguro de dónde nos conduce la sustitución de la causalidad por la imaginación ni si será capaz de conseguir un cuadro más completo de las interacciones humanas en comunidad o solo servirá para algunos aspectos. Pero me resulta atractivo el viaje que propones, mucho. Ganas de seguir leyendo 🙂

  2. @david No quería dar a entender eso. La racionalidad sí que puede expresar la complejidad, lo que no puede hacerlo son los modelos causales.  Lo que digo que para explicar una organización, mejor una racionalidad de sistema complejo que una racionalidad de causa-efecto. Y en esa racionalidad de sistema complejo, propongo prestar atención a la imaginación y a las estructuras simbólicas de la organización, que por coger un modelo más o menos conocido (aunque ya lo refinaremos), son los del cuatro que adjunto. Como ves las flechas van en las dos direcciones. Podrían ser flechas causales, pero no hay manera de establecerlas bien, porque entonces aparecen muchas contradicciones. En cambio con una perspectiva de sistema complejo, puedes entender esa cultura. https://lamatriz.org/attachment/99866

  3. @antonio Si, así lo entiendo: complejidad incluye no solo respuestas a respuestas indefinidamente interactuando entre si de forma no predecible en principio, sino que además parte de esas interacciones se ven mediadas por «imaginaciones» y filtros generados en espacios simbólicos y reacciones personales no reducibles a un único modelo. Lo compro totalmente 🙂

  4. @david El próximo día que quedemos me gustaría que comentáramos juntos algunos ejemplos concretos, a ver qué os parece. Y pensar en estos términos de forma y contenido para ver cómo hacer vuestra propuesta de comunidad de trabajo más "código abierto" todavía, para buscar más replicación y más condiciones de filé. Casi nada, ya sé, pero oye…

  5. @antonio Fantástico. Una línea muy fructífera de indagación en el corazón de lo simbólico en sus relaciones con la creación de comunidad. Lo enlaces, muy interesantes. Tomo buena nota porque en el tema del arte ahora estoy reflexinando sobre su papel también para crear vínculos, y el papel de la imaginación!. Gracias.

  6. @antonio creo que es solo porque el servidor nuestro estaría un poco cargadito. Ese fue un aporte genial de @voylinux: cuando tarda mucho en obtener el avatar pone el avatar por defecto y sigue con la carga de la página para no retrasar la lectura. De todas formas ahora, como nos cargamos los avatares sin querer, hay algunos como @ines o @jordila y lo que es peor, personas de otros nodos, que no muestran los suyos y tenemos que pensar una forma de arreglarlo todavía. CC @manuel 

  7. @manuel @lamatriz @david Voilà!! estaba mal.

    En la prçoxima versión que subáis tal vez se podría añadir algún aviso en la explicación, tipo "comprueba si debes poner https: si es un servidor seguro). Ahora el ejemplo que ponéis sería incorrecto, está así:
     
    Ejemplo: http://lamatriz.org/api/statuses/update.xml

    Este dato va a variar dependiendo de la url de tu nodo GNU social. Si la url de tu nodo es http://mianodo.org entonces tienes que introducir esta url: http://mianodo.org/api/statuses/update.xml

  8. @antonio Sí, tenemos que trabajar un poco en la documentación. La url del api hay que ponerla con http o https dependiendo de las configuración del nodo de !gnusocial al que vas a conectar tu blog. Si el nodo de GNU social acepta peticiones https, colocas la url con https. En caso contrario pones http

    !wpgnusocial 

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